LA HORA DE LAS CIGARRAS

15.00

PEDRO CONDE (Autor)

Nace en Villanueva de Algaidas, un pueblo del norte de la provincia de Málaga, allá por los sesenta y poco. Aprendió a leer muy pronto y encontró una fuente inagotable de lectura en el kiosco de Antonio el Labrador, donde podía cambiar los cuentos y novelas por una mínima parte de su precio original. Leyó algunas novelas del oeste, pero se quedó enganchado, de por vida, a los cómics de superhéroes. Empezó a hacer sus pinitos en la literatura (¡qué osado!) con apenas diez años. En su adolescencia confundió el amor con una capacidad para la poesía. Le duró poco esa etapa, decidió volver a la infancia y no dejar de ser niño nunca.

Con veinte y muchos años recibe una oferta de una revista para escribir cuentos que critiquen la sociedad del momento. Rompe el acuerdo porque censuraron parte de su primera colaboración. Cuando los niños se van de casa retoma el boli (casi siempre fue un teclado) y vuelve a escribir.

Llega con los cuarenta a su etapa más fructífera: cuentos, cuentos y más cuentos, y hasta una radionovela El juego de las mentiras (Radio Yaloveras, 2016). Algunos cuentos los publica (una treintena más o menos) en libros de autoría compartida (Relatos breves, Trastos en la jaula, Viñetas y relatos, Cazando moscas…) También recibe varios premios que alimentan su ego, nada más (Villanueva de Algaidas 2009 y 2010; finalista en Relats Breus del Diari de Terrassa 2010, Cero a la derecha 2017…).

En el 2018 ve la luz su primer trabajo en solitario, la novela corta Lo que señala el norte (Amazon, 2018).

Se teme que siga castigándonos con sus historias. Madruga todos los días con esa intención.

 

Descripción

Aquel sería el último verano que pasarían juntos los cuatro chicos. El inicio de estudios superiores; la mudanza de uno de ellos; la vida que sigue su curso…

Fue un verano caluroso en el que las cigarras se adueñaron de los infinitos olivares que rodeaban el pueblo. Fue el verano en el que se fugaron los amantes; el del suicidio de aquella forastera; el verano del fatídico accidente de caza…

Aquella fue la estación de oro para murmuradores y correveidiles, aunque nada era lo que parecía. Solo ellos cuatro sabían la verdad y que todos los sucesos estaban relacionados.

Pero la verdad sin pruebas no es nada y, en la búsqueda de las mismas, se verán los adolescentes envueltos en un torbellino que les superará. Entrarán de lleno en el mundo real; descubrirán el amor, la traición, la justicia, el miedo, la pérdida, el dolor.

Aquel fue el verano que les hizo adultos, el que les dejó marcados para siempr

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