SINOPSIS:
Delirios de un compositor de canciones de cuna para demonios
El dolor es oscuro.
Se ha hecho imprescindible, inevitable.
El dolor cambia de forma en función del trauma del escritor al que se haya hecho adicto, de los patrones de conducta que llevan a un antisocial a renegar de la Navidad, ya que un Papá Noel de saldo ha arrebatado sus sueños, mientras las salpicaduras de sangre manchan una pared blanca, pintada por padres que no reconocen a hijas muertas o, tal vez, asesinadas, ya que la toxicomanía les hace ser diseñadores de una pesadilla lujuriosa que revienta a tiros un hombre que empieza a mutar a lagarto.
Y un contenedor de basuras, ajeno a todo esto, se dedica a observar a un hombre que se suicida con un fondo de cortinas rojas, ya que el dolor seguirá siendo oscuro mientras gocemos de una fugaz sensación de libertad, esa que llevará a Chica Tormento, fusionada con un viejo fotograma de cine mudo aberrante y abyecto, a pervertir sus propios sueños.
Sueños que, como demonios insomnes, se esconden en viejas maletas de viaje. Maletas de interior oscuro, como aquel viejo dolor que ningún delirio, gestado por un compositor de canciones de cuna para demonios, ha logrado apaciguar.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.