SI DIOS TUVIERA EMAIL

12.00

Felipe Garcia (Knowdler) nace en Madrid, dicen que en la tormentosa noche de un cuatro de septiembre de 1963.

Estudia en un colegio de curas, los Salesianos de Atocha, y un cura es culpable de que escribiera desde los 14 años y fuera ateo desde incluso antes.

Si algo se siente es escritor, mayormente poeta, pero ávido lector, inquieto inquisidor, científico e ingeniero… leer a Celaya le permite aceptar que no se debe necesariamente elegir entre ciencias y letras.

Neruda y la Generación del 27 llenan horas de descubrimientos… esa lectura, es descubrir emociones como la ciencia le descubre territorios inexplorados de la mente y las neuronas con Ramón y Cajal.

Lógico, quizá, que la ciencia ficción y Asimovllenen muchas de sus horas de nocturna lectura, o Tolkien… y, claro, Verne.

Pero la novela americana del siglo 20, sobre todo en los veranos cálidos, fraguaba una pasión. Y cuanto más gruesa era la novela, más le apetecía devorarla.

Y así, la vida le llevó a la isla de Mallorca donde en 2006 se encerró a escribir su única novela.

Apasionado conferenciante, contador de historias y narrador de sueños, aún hay un par de novelas entre las cuadernas de su alma, Regreso a Guacarabuya, viaje a la tierra de su bisabuela durante la guerra de Cuba. E Historia de dos abuelos, la guerra civil española en los recuerdos de las batallas que le contaban sus propios abuelos, uno del frente nacional, el otro del republicano.

Descripción

José Saramago, en un artículo sobre una conferencia en el que señala que dedicó gran parte de su intervención a reflexionar sobre Dios y las religiones, dice: “Yo soy más que agnóstico. Ser ateo es más que ser agnóstico. Me interesa mucho Dios: las consecuencias de que un día a alguien se le ocurrió decir que esto necesita un creador. Y cada uno lo inventó a su modo y manera”. El escritor portuguésseñala: “Me asombra desde mi perspectiva de persona que no necesita creer en Dios ni practica ni ha practicado ninguna religión (…),que la religión jamás acercó a los hombres, y que siempre ha sido un factor de enfrentamiento y muerte”.

Pues el autor, como se podrá deducir de la lectura de esta obra, es de lo peor”, según sus propias palabras. Es más que ateo. Esrelativista. Inquieto relativista. En la novela, en un trayecto imaginario desde el blog de una imaginaria hija, recorre rincones de su mente como el mapa de ese viaje que finalmente le descubre lo que siempre supo.

Alguien al que ama le preguntó un día: “Y, si no crees en nada, ¿a quién recurres cuando no te queda nada?” A él mismo, no se le ocurre nadie mejor.

Le interesa mucho Dios, el ser humano y, como va diciendo últimamente, cuanto más conoce al ser humano, más le gustan los robots… pero esa, esa es otra historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
0